La voz es una de las herramientas más valiosas que posee el maestro para desarrollar su vocación; con ella construye, orienta, organiza, alienta, corrige, divierte, cuenta mil historias y aporta numerosos saberes a la vida de cientos de estudiantes y familias que cruzan el espacio representativo de la escuela, así como su alma misma. La voz del maestro es vehículo de saber, es impulso ante la dificultad, es ingenio en la planeación y es creación en la aplicación de las estrategias en la clase. Pero en numerosas ocasiones todo este potencial creador muere entre los muros y los pasillos que configuran la escuela sin ser observado, escuchado o leído por nadie y con él muere la posibilidad de construcción de la tradición pedagógica más auténtica. Es decir, el saber pedagógico genuino se diluye entre los “ires y venires” de quienes habitan la escuela, sólo porque sus propios autores (maestros y estudiantes) no lo consideran digno de ser contado.
Y es que la configuración de la escuela, el transcurrir de docentes y estudiantes, la gritería, el bullicio, el discurrir de los silencios, la dinámica de las clases y los descansos, entre muchos otros acontecimientos conforman una gama policromática que merece ser narrada y cotada por quienes participan de esta singular dinámica social. De este modo, las narrativas docentes constituyen la posibilidad para hacer inteligible el pensamiento de maestros y maestras que se aventuran a develar a través de estas narrativas, la columna vertebral y funcional de las prácticas educativas y de todo lo que a diario pasa en la escuela.
En el marco de los informes pedagógicos, elaborados cada periodo por los docentes de básica primaria y sedes, se publica Escuela, maestros y relatos. Un espacio digital y una posibilidad para que maestros y maestras de la institución narren sus historias y anécdotas, cuenten sus estrategias exitosas y nos adviertan sobre caminos que es mejor no recorrer en el aula. Es una oportunidad para liberar aquellas tensiones que se tejen en el mundo de la escuela y que tal vez llevan años sin ser resueltas. Es un espacio liberador y de desahogo, de creaciones literarias en las que muchos nos podremos ver representados y podremos encontrar, por qué no, la manera de abordar situaciones concretas en nuestras propias aulas.
Los y las invito a disfrutar de las reflexiones pedagógicas realizadas por los siguientes cuatro maestros. Espero que en adelante muchos más se animen y se atrevan a contar todas esas historias maravillosas que rodean sus prácticas y las llenan de significados. Son experiencias que no merecen morir como rumor o en el anonimato, merecen convertirse en viva voz, merecen convertirse en saber pedagógico.
Para leer el texto de cada maestro por favor haga click en la fotografía.



